Si le pagan por hora, trabaja por comisión, es trabajador independiente o tiene un negocio de temporada, sus ingresos cambian de un mes a otro. Aún así puede hacer un presupuesto: solo planifica en torno a una base en lugar de un sueldo fijo.
Elabore el presupuesto a partir de su mes más bajo típico
Revise los últimos meses y encuentre una cifra conservadora con la que normalmente pueda contar. Construya su presupuesto esencial —vivienda, alimentación, servicios, pagos mínimos de deudas— en torno a esa cantidad base para que sus necesidades siempre estén cubiertas.
Cree un colchón en los meses buenos
En los meses en que gane más que su base, envíe el excedente a una cuenta colchón en lugar de gastarlo. Ese colchón llena el vacío en los meses más flojos para que su presupuesto se mantenga estable.
Establezca prioridades cuando el dinero escasea
Decida de antemano qué se paga primero cuando los ingresos son bajos. Un orden común es: lo esencial, los pagos mínimos de deudas y luego los ahorros y los extras. Saber el orden con anticipación elimina el estrés de decidir en el momento.
Páguese un “salario” estable
Una vez que su colchón esté saludable, puede pagarse una cantidad constante cada mes a partir de él, suavizando los altibajos para que su presupuesto del día a día se sienta predecible.
La clave es construir sobre los ingresos que está seguro de que llegarán y tratar todo lo que supere eso como una oportunidad para avanzar.